miércoles, 14 de julio de 2010

Looking for a "flat"

Abro este nuevo blog cuando se cumplen dos semanas de la llegada a Londres –ciudad moderna por excelencia-, y cuando queda X tiempo para la vuelta a Madrid. A diferencia de los anteriores no pretendo ni hacer comentarios políticos ni escribir a diario. Básicamente, la idea es poder dar una visión de esta ciudad o, espero que el tiempo me lo permita, del resto de UK (aunque parezca mentira, en Reino Unido hay algo más que Londres, y en Inglaterra también).

Camino de London –o Westminster, que en realidad es mucho más grande- uno se da cuenta, para empezar, que no es necesario tener un gran nivel de inglés, sólo hace falta escuchar a algunos miembros de la tripulación de EasyJet. Lo importante, básicamente, es que exista comunicación. Lo segundo que uno puede apreciar, si no lo sabía antes, es que va a ser difícil encontrar ciudadanos ingleses con los que mantener una conversación. Eso sí, puedes hablar con asiáticos, europeos varios –fundamentalmente del Este-, africanos, algún que otro sudamericano y, por supuesto, españoles.

Dicho esto, la llegada no tiene por qué ser tan mala. Todo depende de lo que uno vaya hacer y con la gente con la que se tope. Palabras como “estudiante” o jobseeker implican automáticamente desconfianza, especialmente en momentos de crisis –“lo siento amigo pero no quiero problemas, y el landlord menos” decía la cara de una real estate agent ucraniana a un pavo sudamericano al que le enseñaba un “piso”. Hay palabras y actitudes que te complican la vida. Importante no pronunciarlas y aparentar que controlas la situación y que el dinero no es tu problema. Por supuesto, los que te miran con desconfianza son todos extranjeros (o lo fueron sus padres).

Sin embargo, eso no siempre sirve. Ejemplo: esperas más de 20 minutos a un landlord y de repente aparece un gordo hablando por teléfono, con la camisa prácticamente desabrochada –probablemente salido de un pub- y te pregunta si quieres piso como si fuera a vender droga; cuando le miras sorprendido por las pintas te pregunta si has bebido –pregunta que también te haces, pero no la haces-; y cuando dices que llega tarde vuelve a coger el teléfono para decir a su interlocutor que estás discutiendo…, y se pira. Como tipejos hay en todos lados, te vas y sigues buscando “piso”.

La búsqueda -que durará según dos factores: dinero y paciencia (el orden es indiferente)-, es ideal para conocer un poco la ciudad y aprovechar para degustar algunas de las múltiples cocinas internacionales que hay en ella a un precio asequible. El resto es algo de suerte y de trabajo, además de las páginas web, foros y redes sociales se utilizan para ofertar viviendas, o habitaciones. Eso sí, voto por la modalidad “facturas incluidas” porque luego vienen las sorpresas.


Londoncolumn fixes:

-Limpieza: nadie duda de la elegancia de muchos edificios londinenses pero un lavado de cara de las fachadas haría ganar muchos puntos. Los esfuerzos por no ensuciar darían mejores resultados combinados con trabajos de limpieza. Todo luciría mejor… a pesar de las nubes.

-Gatwick: increíble ejemplo de eficacia el del aeropuerto con más operaciones del mundo con una única pista. El número de viajeros (más de 32 millones al año), la distancia del centro de la ciudad (30 minutos en tren) y el proceso de overhaul al que está siendo sometido debería hacer pensar a BAA Heatrhow.

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